domingo 11 de octubre de 2009


Se le iban cayendo los méritos formativos por la cara interna de las rodillas,

y sus muslos fueron página a página desarmándose de fechas, firmas, y horas lectivas.

Había una gran arrogancia en eso de quitarse el sombrero a sus pies e ir recogiendo años de pupitres, trabajos, investigaciones, tinta negra, tinta roja derramada.

Fueron momentos intensos, la barriga se le quedó vacía de calificaciones;

sobresaliente para el momento en que tus dedos arrancaron el último diploma con aprecio a su puntualidad, compañerismo, y buen hacer.

Se le concede matrícula de honor al acierto de sus padres;

tenía tanta cultura adentro de la boca,

que entrar de forma gratuita te pareció que merecía al menos una amonestación verbal por su parte.

martes 25 de agosto de 2009

Y se juntaron nuestras mejillas, amasamos el aire, pensé que mi lengua atravesaría mi boca para besarte la nariz, pero nos gusta demasiado jugar aunque ya no tengamos mofletes.

sábado 27 de junio de 2009

Puedes tratarme a tientas, inventarte un alfabeto, nuestro genograma futuro, el color de ojos de los hijos que tendremos, adiestrar tus pulsaciones, apoyarlas en mi cuello, recitar el nombre de las fieras que vendrán a someternos;

no sobreviviremos,

solo somos enmarcados dentro de esta tarde tranquila, de perfume íntimo, como un paisaje o una silueta en blanco y negro, donde el calor es ahora una cama a tiempo completo.

lunes 15 de junio de 2009

Se tumbó fingiendo sentirse desvalido.

La miraba reordenarse las dudas.

Quiso arrancarse el disfraz y asomó una mirada limpia a través de los ojos,

para convencerla le compuso una sonrisa.

Le sobrevino la tos,

se le desfiguró la caricatura.

La vio resolverse en crucigramas y preguntas,

atados los sentidos a la silla,

mientras se cubría el cuerpo con una manta,

el cuerpo vestido,

el cuerpo esquirol.

Horizontal 13. Trozo desgarrado de un vestido: Jirón.


martes 9 de junio de 2009

Ahí fuera llueve a océanos.

Aquí dentro huele a mares.

Estamos tan lejos de la playa.

La casa está tan vacía.

Ahí fuera llueve a océanos.

Aquí dentro huele a mares.

Mañana podría ser un día cualquiera.

Hoy es un día de esos de llanto y espejos.

Ahí fuera llueve a océanos.

Aquí dentro huele a mares.

Nos consumiremos dentro de un vaso.

La tierra está empapada, el cielo sangra nubes en guerra.

Ahí fuera llueve a océanos.

Aquí dentro huele a mares.

Nos olvidaremos de aquél diluvio.

Conseguiremos al menos el mapa de esos cuerpos, que nunca fueron nuestros.

Ahí fuera llueve a océanos.

Aquí dentro huele a mares.

Prolongaremos esos sonidos nuestros, y

Tu risa me despertará mañana, y luego ya tan tarde una cafetera crispándose a fuego.

Ahí fuera llueve a océanos.

Aquí dentro huele a mares.

Tenemos que decidirnos,

es demasiado tarde todavía.

Ahí fuera llueve a océanos.

Aquí dentro huele a mares.



ultimamente creo que lo que escribo se parece demasiado a lo que os robo a dirario
quizás una y otra cosa lleguen un día a ser lo mismo

martes 26 de mayo de 2009

Sus uñas



tu pelo,

así

en blanco y negro,


a mi me parecen la mejor forma de tirarse al mundo.


Y me saben a feria y a vino,

y a noches de espera y desencuentros,
y a noches de lunares y bares que a punto están de cerrar


igual que se cierran los acuerdos nocturnos,
igual que se cierran las bocas...

lunes 25 de mayo de 2009


Tengo las persianas bajadas.

Creo que aguardo la llegada del amanecer.

O el canto acompasado de los pájaros.

Todo a la vez.

Todo revuelto, desordenado.

Estoy escondida tras esa ventana,

las paredes son de eucalipto,

solo tengo un techo de pan.

Y cuando me llueva,

habré de migar pan y jardín en una sola oración,

hasta comerme la habitación entera.

Me abrazo a tu ausencia,

como quien se abraza a un recuerdo.

Que será de mi cuando vuelvas,

reencontrarme de nuevo con tu cuerpo fino,

desnudo, caliente.

Sentir el peso de los meses,

el aleteo fugaz de tus pestañas.

Sentir que cada vez te pareces menos a mis fotografías,

el constante parpadeo de tus labios.

Parpadeo. Eres un parpadeo.

Preciso instante, fugaz instante.

He de aprovechar que existes,

Porque tú existes, pero yo te he visto.