lunes, 30 de junio de 2008

El ruido es imprevisible.
Ese ruido que se ha consumido y ya no insinúa
persianas bajadas,
cinturón que se desata,
boca que se desata,
pestillo que se desliza
de esquina a esquina,
hasta mejor aviso.

Ahora son otros,
otros los sonidos destartalados
que excitan los sentidos.
Todo lo efímero escoge su revancha
y se hace fuerte entre tus dientes.

El ruido de mi dedo enredándose en tu ombligo
que es un laberinto de ciudades
bañadas de brisa;
viste mis manos de espuma.

Animal hambriento.

Animal hambriento

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"cinturón que se desata
boca que se destaba"

q bello

y q bueno que sean otros los sonidos...

Lara dijo...

Hambrienta. Como debe ser.

Libertad, mucho tiempo sin pasar por aquí, pero en realidad no estoy mucho tampoco en lo mío. Espero poder disfrutar de todo esto pronto.

Un abrazo grande.

Grande!!!

eilk dijo...

repasando antiguas actualizaciones he visto un comentario tuyo y vuelto a tu flog para ver que te mudaste...

una suerte saberlo para poder leer cosas como éstas, el poema es verdaderamente precioso. veo que cada día te inspira más (y mejor) el amigo Montero :)

besos

Paula dijo...

Echo de menos leer nuevas palabras tuyas...

NewWay dijo...

liber!! por fin he conseguido poder dejarte comentarios...

que vi que te mudastes del fotolog...

me encanta todo lo que escribes... esperando nuevas palabras, frases, textos,etc...

muchos besitos!lety..

Escalerico dijo...

me alegro de haber aterrizado por este pequeño mundo animal.

Leer tus letras sigue suponiendo una desconexión instantánea, necesaria y muy muy bella. En parte, estoy aquí por culpa tuya :)


Mil besos