domingo, 29 de agosto de 2010

Ingrávidos


Tu boca habría de guardarme animales salvajes,
o un túnel oscuro.
Un billete para fugarse al nuevo mundo.
Un esqueleto de espinas,
o un titubeo.
Un gato a un lado del pasillo que te conoce y te mira sabiéndose cuánto pesa tu orgullo.
Habría de guardarme todas las exclamaciones que hay en los libros,
o un acento portugués.
Una espiral que nos lance al vacío, ingrávidos y desnudos.

2 comentarios:

Hada Gris dijo...

Amo tus textos.
:)

ILSA dijo...

Estás en racha...!!!
Maravillosa esta ingravidez y maravillosos los recodos vivos de la casa.